Capitulo 3 “El interrogatorio”
Todo está obscuro y lentamente se torna borroso, ves una luz blanca muy fuerte, y poco a poco recuperas la vista. Estas en una pequeña habitación pintada de blanco, sin ventanas, solo una puerta aislante de metal, estabas sentado en una sillita de metal, y frente a ti una mesa del mismo material, y más enfrente otra pero esta era de madera, no te costo trabajo darte cuenta que tus manos estaban esposadas al respaldo de la silla. No sabias exactamente dónde estabas ni lo que paso, solo podías suponer que era la jefatura de policía. Te preguntabas que hacías allí, y tampoco supiste que paso en tu casa, no recuerdas nada. Ves que la puerta se abre, y entra un hombre con un saco verduzco, algo desagradable, camisa blanca, zapatos negros, un viejo pantalón café que no combinaba bien con el saco, y al parecer no traía cinturón, el hombre alrededor de 52 años, aun mantenía su cabello con un poco de color marrón.
-Buenos días.- Tu no contestas y lo ves con repulsión –Mi nombre es¿Sabes que haces aquí?-
-Es lo que ha querido saber desde que la policía llego a mi casa- Le contestas con ironía.
-¡NO SE HAGA EL CHISTOSO CONMIGO!- Y te da una cachetada con la parte de arriba de su mano.
-¡LE DIGO QUE YO NO SE NADA!- En ese instante recuerdas aquel periódico que leíste, y lo primero que se te ocurrió decir fue:
-¡¿Pero como saben que fui yo!? ¡No había evidencia!
-Es difícil de saber de que lo estamos culpando si aun no le hemos dado ninguna razón, por lo tanto hay una razón más para pensar que usted es culpable.
-¿Qué? – te has quedado con asombro, no sabes en que se han basado.
-¡Usted está aquí por 23 asesinatos, incluyendo el asesinato de un oficial! Se resume en 365 años de prisión.
Te has quedado plasmado. Tú no has hecho eso, es una acusación muy grave, tú no eres capaz de hacer algo semejante, como pudo suceder algo así, quizá te confundían con alguien más.
-¿Usted reconoce este objeto? – Te pregunta aquel hombre. Y del bolsillo de su saco saca una navaja envuelta en un pedazo de papel. Sientes que ya la habías visto antes, aunque no recuerdas con certeza, así que el hombre prosiguió –Esta navaja la encontramos ayer en la escena de tu último crimen, al analizarla estaba repleta de tus huellas digitales, en eso nos basamos. Hemos revisado las demás victimas apuñaladas y todo señala que es la misma arma utilizada en los demás homicidios, y nuestra última he irrefutable prueba es que mataste a un oficial en presencia de otros 4.
La impresión te dejo atónito, no recordabas nada de lo sucedido, la presión sanguínea se empieza elevar y la respiración también.
Todo se torna obscuro.
Te desmayaste, despiertas al parecer en una vieja celda, color asfalto, habían 2 camas en forma de litera, y un pequeño baño en una esquina, había manchas en el piso de sangre, vomito, escupitajos etc. En la pared había una pequeña ventana con barrotes que daba hacia el exterior, la luz de la luna entraba por allí. Estabas recostado, y te levantas para orientarte bien, y ves que tu compañero de celda está durmiendo, era un hombre delgado, alto y musculoso, parecía haber estado ahí desde hace mas de 5 años, casi todos dormían. Se escuchaban algunos susurros maldiciendo o perdonando. Había 2 guardias circulando por el corredor que daba a la salida, estaba algo obscuro, lo único que podía iluminar era la luna y 4 bombillos que ocasionalmente titilaban, se ubicaban a lo largo del pasillo.
En eso le preguntas a un guardia:
-¿Disculpa que hago aquí?-
-Jaja, ¿es un chiste? – y siguió caminando.
Desesperado por una respuesta certera te levantas y sacas una mano por la reja para llamar la atención del guardia y le gritas.
-¡OIGA! ¡Estoy desesperado no se qué pasa aquí!-
El oficial ni si quiera te responde y de su bolsillo saca un electro shock y lo usa en tu brazo: Sales disparado hacia atrás y te dice harto:
-¡Vete a dormir! No me pagan por estar aquí de psicólogo- Y sigue su camino.
En lo que se alejaba lo maldices en voz baja.
Algo consternado y aun con la duda en la cabeza te levantas del piso y te recuestas en tu cama. Pasan algunas horas y sin darte cuenta te has quedado dormido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario