Capitulo 1

viernes, 11 de junio de 2010

Capitulo 1

Fría y lluviosa era aquella noche de noviembre, aproximadamente las 3am. Era un pequeño y obscuro departamento que se encontraba en un octavo piso, Tenía el tapiz desgarrado, tal vez por el tiempo. En ese departamento de apenas 3 cuartos, con una cocina pequeña y desordenada, un baño que parecía tener siglos sin ser limpiado. Y un Cuarto en el que se encontraba una pequeña ventana en la pared que daba hacia la calle, aun lado de ella en la esquina del cuarto había un pequeño buró, arriba de él se encontraba una lámpara vieja de escritorio con bombillo titilando, apunto de apagarse. Junto aquel buró se encontraba una vieja cama sin tender, en aquella cama había una bella y joven mujer descalza reposada junto a un charco de sangre, parecía que esa mujer había sido asesinada con brutalidad, tenia marcas en el cuello como si la hubieran ahorcado, no tenía ninguna punzada visible, no tenia uñas tanto en los pies como en las manos y tenia pedazos de piel desgarrados, pero… había algo raro en esa mujer, no tenia boca, nariz ni ojos, los tenia tapados por piel como el resto de su rostro, pareciera como si se lo hubieran borrado.
Entre aquel silencio de muerte se apaga aquel bombillo. En ese instante se escucha un estrepitoso ruido como si hubieran soltado un pedazo de acero, al parecer era un cuchillo o una navaja, en ese momento aparece la silueta de un hombre aun lado de la ventana, como si se hubiera materializado entre la obscuridad, su cara era ilegible, pues estaba a contra luz. En aquel momento un individuo entra a la habitación, el hombre que entro a la habitación ve al sujeto que esta posado junto a la ventana como si fuera la muerte misma, veía como el asesino contemplaba a su víctima. Y el asesino volteo hacia el sujeto que entro a la habitación, la puerta se cierra súbitamente tras el hombre que entro, como si el asesino lo hubiera hecho con tan solo desearlo.
El hombre que estaba frente a la puerta cerrada se quedo inmóvil, parecía que le habían dado un flechazo al corazón. Pues el hombre posado junto a la ventana se empezó a acercar a él, no parecía dar pasos, parecía suspendido en el aire como a 2 centímetros del suelo. Su cara seguía sin distinguirse porque parecía voltear hacia el suelo, en eso el asesino voltea hacia el sujeto, tenía una cara pálida parecía no tener facciones, las cavidades de sus ojos estaban vacías no parecía tener ojos; se veían completamente negras. No tenía ningún rastro de alguna emoción. En ese momento de sus cavidades oculares empieza a salir sangre como si estuviera llorándola. Alzó un brazo, quizás quería agarrar al sujeto, cuando de pronto se empezó a escuchar un sonido agudo y ensordecedor como el que se oye después de estar ante una explosión, en ese instante sale una luz cegadora, más fuerte que ver tres soles juntos directamente, y todo se ve blanco, no hay rastro de la habitación, de la víctima ni del asesino, y aquel sonido agudo se empezó a hacer repetitivo como el de un telégrafo y de pronto…

Abres los ojos: tu pulso esta al máximo, estas sudando, tus pupilas se dilatan y te das cuenta que todo fue un sueño.
Te fijas en la hora: son las 5:30 am y piensas lo que tienes que hacer durante el día: tomar el metro, ir a trabajar… cuando te llega a la mente aquellas imágenes aterradoras de tu pesadilla, y te quedas inmovilizado, como si aquella pesadilla hubiera sido más real que el aire que respiras. Al pensar en esas imágenes sentado en tu cama de golpe reaccionas y te das cuenta que ya se te hace tarde para ir a trabajar.
Te levantas de un brinco y corres al baño ah limpiarte la cara y afeitarte, sin querer te cortas con la navaja de afeitar, limpias la sangre con delicadeza para no lastimarte, te miras al espejo como si fueras alguien distinto que ayer, caminas hacia el ropero y tomas la camisa que te has puesto casi a diario durante un año con el logo de tu compañía, te cambias, vas a la cocina a preparar tu café amargo sin azúcar de a diario, quizás no te gusta mucho pero el tiempo te acostumbró, con tu maletín en la mano derecha y tu chaqueta en la izquierda. Abres la puerta preparado para salir, analizas tu alrededor y no hay nada más extraño que ver cientos de aves carroñeras alrededor de tu casa como si te estuvieran asechando, e imaginas que hay algún animal muerto, nada fuera de lo común, das el primer paso sin darte cuenta pisas un charco, al resbalarte un poco te fijas que estas pisando algo más denso que el agua, así es, te das cuenta que es sangre, piensas que quizás el animal que buscaban las aves había muerto cerca de tu casa, pero hay algo que te paraliza, ves las huellas de unas botas. Parece que alguien ya había estado ahí, tu curiosidad despierta y las sigues.

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